ESTADO
HARTLE-HAWKING

Nuestro modelo
cosmológico estándar incluye un periodo brevísimo de expansión exponencial
denominado inflación cósmica que finalizó en la gran explosión del Big-Bang. Para
intentar comprender qué pudo suceder en el instante mismo de la creación del
Universo debemos estudiar qué sucedió justo en el comienzo de este periodo
inflacionario. A primera vista esta tarea parece fuera del alcance de la
ciencia y por tanto inaccesible para el conocimiento humano, sin embargo, los
físicos teóricos, armados con la "herramienta" más poderosa que
existe (las Matemáticas) son capaces de lograr cosas realmente increíbles.
En este artículo
estudiaremos detalladamente como dos físicos consiguieron la increíble proeza
de proponer un modelo factible y comprobable sobre la creación cuántica de
nuestro Universo. A fecha de hoy, este modelo permanece como una de las
propuestas más interesantes y convincentes para explicar el origen de nuestro
Universo. ¡Bienvenidos al instante mismo de la creación de todo lo que existe!
El experimento de la doble rendija y la suma de trayectorias de Feynman
Antes de tratar de explicar
cómo pudo producirse la creación (cuántica) de nuestro Universo debemos empezar
por lo más básico: la Física cuántica. Se pueden destacar tres formulaciones
diferentes pero equivalentes de la teoría de la Mecánica Cuántica: la formulación
matricial de Heisenberg, la formulación "estándar" ondulatoria
desarrollada por Schrödinger y la formulación basada en integrales de camino de
Feynman. En este apartado nos basaremos en esta última.

La probabilidad de que la pantalla registre el
electrón cuando solo la rendija 1 está abierta es P1 mientras que la
probabilidad cuando solo la rendija 2 está abierta es P2. Clásicamente
esperaríamos encontrar que la probabilidad total P sea la suma de ambas
probabilidades P=P1+P2 pero lo que realmente encontramos es

Donde Psi 1 y Psi 2 son dos funciones complejas, es decir, funciones
con parte real y parte imaginaria o equivalentemente funciones con módulo y
argumento. La probabilidad final es la suma de los módulos (amplitudes)
de dichas funciones complejas. El valor de una amplitud individual puede
escribirse como:

Donde S es el valor de la acción. Por tanto, en el experimento de
la doble rendija, para calcular la probabilidad correcta debemos evaluar dos
trayectos diferentes con acciones S1 y S2:

A continuación nos preguntamos
¿Qué sucede si abrimos más rendijas? Si abrimos n rendijas las probabilidades
serán:

Es decir la
probabilidad total se calcula considerando todos los caminos posibles
(rendijas) entre la fuente y la pantalla. Finalmente podemos considerar el caso
más general: el de la propagación de una partícula libre. En este caso
consideramos el hecho de que la pantalla puede estar situada a cualquier
distancia y podemos imaginar toda una matriz de pantallas situadas a muchas
distancias posibles con muchas rendijas infinitesimales. En este caso
encontramos que la probabilidad es:

Donde x se refiere a la
posición de la partícula. Esta es la famosa integral de caminos de Feynman y
expresa la visión de la mecánica cuántica que Feynman descubrió: la probabilidad
de que una partícula se propague del punto A al punto B en un cierto intervalo
de tiempo es igual a la suma de las amplitudes asociadas a todos los posibles
caminos entre A y B. Si consideramos distancias macroscópicas la acción es
mucho mayor que h y la exponencial varía muy rápidamente, lo que produce que
los trayectos cercanos interfieran destructivamente y se cancelen. De esta
forma, solo la trayectoria clásica sobrevive: la trayectoria donde la variación
de la acción es nula (cumpliendo así con el principio Universal de mínima
acción). Como veremos esta expresión esconde algo muy profundo sobre la propia
naturaleza del espacio-tiempo.
La integral de caminos gravitacional
Si queremos estudiar el
comienzo del Universo debemos incorporar la gravedad en nuestra integral de
caminos anterior. Como la gravedad es en realidad el movimiento del propio
espacio-tiempo, la forma de conseguir esto es considerar cada posible trayecto
como un espacio-tiempo individual e independiente. Es decir, cada posible trayecto
entre A y B se correspondería con un espacio-tiempo propio de forma que la
función que evaluamos es una superposición cuántica de todos ellos.
De esta forma, la
función de onda total se comportaría como una función de onda de todos los
trayectos posibles. Los trayectos cercanos interfieren destructivamente y se
cancelan de forma que, a grandes distancias, solo la trayectoria clásica
sobrevive. La expresión que representa esta superposición de espacio-tiempos se
denomina integral de caminos gravitacional y es la herramienta más comúnmente
usada en todas las aproximaciones de gravedad cuántica:

Esta expresión significa
que para calcular la probabilidad de transición desde un espacio-tiempo de
métrica gmv en un instante A hasta otro con la misma métrica en el instante B,
debemos sumar todos los espacio-tiempos o "trayectos" posibles entre
A y B. Debido al factor S/h, esta suma es una suma ponderada, es decir, algunos
trayectos tienen una probabilidad más alta que otros.

Izquierda: Para calcular
la probabilidad de que una partícula que se encuentra en A en el instante t=0
se propague hasta B en el instante t=1 hay que considerar todos los trayectos
posibles entre A y B. Derecha: Para calcular la probabilidad de que un
espacio-tiempo de métrica hij en el instante t=0 evolucione hasta una geometría
con la misma métrica en el instante t=1 debemos considerar todos los
espacio-tiempos posibles entre t=0 y
t=1.
El estado de
Hartle-Hawking y la creación del Universo
Los físicos James Hartle y Stephen Hawking decidieron aplicar la integral de
caminos gravitacional a nuestro Universo como un todo. El "punto A"
de la integral sería el instante inicial del Universo con un volumen
tridimensional que tiende a cero, el "punto B" sería un Universo como
el que observamos actualmente: un espacio-tiempo que se expande aceleradamente.
Las observaciones cosmológicas nos indican que nuestro Universo comenzó en un
estado altamente homogéneo e isótropo y sabemos que actualmente estamos en un
estado de lenta expansión acelerada (espacio-tiempo De-Sitter); por tanto,
tenemos que incluir en la integral todos los espacio-tiempos que comienzan en
el estado más simple posible y terminan en un espacio-tiempo tipo De-Sitter. El
problema ahora es: ¿Cuáles son las condiciones iniciales que debemos considerar
en la integral?
1º) Las observaciones
cosmológicas indican que el Universo temprano era homogéneo e isótropo. Esto
implica que el Universo tuvo que surgir de un estado muy simple pero capaz de
producir después las inhomogeneidades observadas. El efecto túnel del estado de
Hartle-Hawking es capaz de explicarlo.
2º) Explica por qué la
entropía inicial y la energía total es cero.
3º) Explica cómo
la inflación cósmica tubo que surgir como transición desde una geometría
Euclídea a una geometría Lorenziana.
4º) Evita la
singularidad inicial y el problema de las condiciones iniciales: no existe
borde ni frontera.
5º) Explica cómo
el espacio-tiempo clásico llega a dominar después de la etapa de geometría Euclídea
e inflación cósmica.
La visión global de todo esto es entonces la siguiente: a partir de un estado
inicial donde el espacio-tiempo clásico no existe (espacio-tiempo imaginario o
geometría Euclídea) nuestro espacio-tiempo real surgió por efecto túnel hacia
un estado de energía y entropía cero. Después de este estado una etapa de
inflación cósmica aumentó exponencialmente el volumen del Universo y desembocó
en el Big-Bang, donde apareció el espacio-tiempo clásico y la materia. La
geometría inicial Euclídea es "atemporal" en el sentido clásico y la
función de onda del Universo representa realmente una "superposición de
Universos": por ello, de alguna forma podemos decir que el estado de
Hartle-Hawking representa realmente un Multiverso donde la creación de
universos clásicos puede suceder de forma continua y eterna.
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