PARADOJAS CUANTICAS

Más de un siglo
después del descubrimiento del extraño mundo cuántico siguen existiendo
controversias sobre cómo interpretar los extraños y contraintuitivos
fenómenos descritos por la mecánica cuántica. Este artículo está compuesto de
dos partes: en esta primera parte describiré algunas de las más famosas
"paradojas" cuánticas y en la segunda parte explicaré como
interpretarlas desde el punto de vista más moderno, pragmático y objetivo. ¡Bienvenidos
al extraño mundo cuántico, bienvenidos a nuestro extraño mundo real!
La paradoja del explosivo
en el interferómetro de luz
El
experimento
Consideremos el siguiente sencillo experimento: la luz emitida por un láser
atraviesa un espejo semi-reflectante (divisor de haz
DH1) que divide el pulso de luz en dos haces diferentes: uno viaja por trayecto
1 y el otro por el trayecto 2. Posteriormente los dos haces se vuelven a
recombinar en otro espejo (DH2). Al final del trayecto situamos dos detectores:
el detector D1 y el detector D2.

Si no ponemos ningún detector en cualquiera de los caminos la luz se comportará
como una onda y tendremos un patrón de interferencia en el espejo final DH2.
Colocamos los detectores D1 y D2 en un ángulo tal que D1 solo detecte las
franjas oscuras del patrón de interferencia (ningún fotón) y D2 solo detecte
las franjas luminosas, de esta forma, cuando hay interferencia todos los
fotones llegan al detector superior D2 y el detector D1 nunca se activa.
La
paradoja
Ahora imaginar
que en lugar de un detector colocamos un explosivo ultrasensible capaz de ser
activado por un solo fotón en el trayecto 2 y enviamos fotones individuales
hacia el interferómetro. Como tenemos un "detector" en uno de los
brazos del interferómetro la luz se comportará como una partícula y pasará
aleatoriamente por uno de los trayectos. Si pasa por el trayecto 2 la bomba
explotará y el experimento terminará de forma abrupta y desagradable pero si
pasa por el trayecto 1 llegará al divisor de haz final el cual reflejará o
transmitirá el fotón de forma aleatoria. Esto implica que el detector D1 se
activará de media el 50% de las veces que el fotón tome el trayecto 1 y el
hecho de que el detector D1 se active solo puede significar que el trayecto 2
está obstruido por la bomba.

La paradoja estriba en que ¡hemos detectado la bomba sin que un solo fotón
incida sobre ella! Esto significa que podemos utilizar este experimento para
detectar objetos ¡sin interaccionar con ellos! Esto es algo realmente extraño,
aunque solo funcione de media un 25% de las veces.
Haciendo una
modificación de este experimento podemos conseguir algo incluso más
espectacular: crear un negativo fotográfico de un objeto ¡sin que un solo fotón
incida sobre él! Esto ya suena tan extraño que merece una explicación más
detallada.
La
paradoja del quásar lejano y el efecto lente gravitatoria
El
experimento
Un fotón procedente de un quásar (núcleo de galaxia en formación muy lejana)
atraviesa una galaxia antes de llegar a la Tierra. La gravedad de la galaxia
curva el espacio-tiempo y actúa como una lente gravitatoria produciendo que el
fotón se desdoble y rodee la galaxia por ambos extremos. Posteriormente la
gravedad hace que ambos haces de luz se recombinen antes de llegar hasta la
Tierra. Ya en la Tierra la luz es observada por un telescopio terrestre.
La
paradoja
El observador
terrestre al observar el fotón rompe el patrón de interferencia. Pero entonces,
si la luz ya no se comporta como una onda ¿Por que
lado de la galaxia pasó el haz? ¿Cómo puede influir la detección del fotón
muchos años después sobre algo que ha pasado muchos años atrás? Sin duda todo
esto no parece tener ningún sentido. ¿Cómo podemos explicar estos resultados
tan absurdos?

La luz procedente de un
quásar lejano es desdoblada por la gravedad de una galaxia que se encuentra
entre la Tierra y el quásar. La luz se comporta como una onda, rodea la galaxia
y se recombina al llegar a la Tierra pero al ser medida ¡La interferencia
desaparece! Pero entonces ¿Por qué lado de la galaxia ha pasado el fotón?
La paradoja del experimento de la doble rendija
El experimento
Supongo que la mayoría de los lectores conocerán este experimento y habrán
quedado tan extrañados como yo la primera vez que leí sobre él: una fuente
emisora de electrones envía partículas de una en una hasta una fina pared con
dos rendijas. Más allá de esta se coloca una pantalla que registra los impactos
de los electrones que llegan. Si no colocamos ningún detector en las rendijas
para comprobar por qué rendija pasa el electrón, observamos, después de muchos
impactos, un patrón de interferencia en la pantalla. Esto quiere decir que el
electrón atraviesa ambas rendijas como una onda:

Si colocamos el detector en una de las
rendijas el patrón de interferencia desaparece y observamos impactos
individuales, al cabo de muchos impactos observamos solamente dos franjas
luminosas. Esto quiere decir que el electrón se comporta como una partícula y
atraviesa una sola de las rendijas:

La paradoja
La paradoja consiste en que electrón parece modificar su comportamiento en
función de si observamos o no su trayectoria hasta el punto de que el patrón de
interferencia desaparece incluso si colocamos el detector antes o después de
que el electrón haya atravesado las rendijas. ¿Cómo sabe la partícula si hay un
detector en una de las rendijas? ¿Cómo sabe si hemos colocado el detector
después de que haya pasado por las rendijas?
La
paradoja del experimento del espejo de Feynman
Otra aparente paradoja aparece en el famoso experimento del espejo de Feynman.
En
este experimento colocamos una fuente de luz roja S, un espejo y un detector de
luz P (un fotomultiplicador) separados por una pared situada en el centro del
espejo de la siguiente forma:

Como
sabemos por las leyes de la óptica, si la fuente de luz, el detector y la pared
se encuentran a la misma distancia, el ángulo de la luz incidente será igual al
ángulo de la luz reflejada, por tanto, está claro que la luz se refleja en el
centro del espejo (zona G). Según esto, las zonas alejadas del centro como la
zona A no deberían de intervenir para nada en la reflexión de la luz. Para
comprobarlo cortamos las 3/4 partes del espejo y dejamos solo la zona del
extremo izquierdo, es decir las zonas A,B,C. Tal y como esperábamos el detector
P no detecta ningún fotón:

Esto
confirma que el fotón se refleja en el centro del espejo ¿o no?. Supongamos que a continuación rayamos con un objeto muy
fino y afilado ciertas partes del trozo del espejo de las zonas A,B,C . Increíblemente ¡EL DETECTOR COMIENZA A DETECTAR
FOTONES!

¿Cómo
es esto posible? Parece como si la luz "sintiese" o
"rebotase" en todos los puntos del espejo.
Todas estas "paradojas" cuánticas nos muestran unas propiedades tan
ajenas al sentido común que son casi imposibles de asimilar: ¿La luz pasa por
todos los caminos posibles a la vez? ¿Sabe de antemano si hay un detector en la
rendija? ¿Sabe si se colocará el detector después de pasar por la rendija?
¿Sabe si se realizará una medición en la Tierra cientos de millones de años
después de pasar por una galaxia?
Evidentemente
la luz no "sabe" nada, todas estas preguntas parecen absurdas. En un
próximo artículo explicaré las claves para tratar de entender todos estos
resultados aparentemente sin sentido.
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